“The telephone can’t take the place of your smile…” – cazar esta imagen me ha recordado esa frase de una canción de Albert Hammond (eclecticismo musical). Pensaba en las relaciones a distancia, en el impulso de comunicarse, de combatir la distancia física a base de palabras, silencios y modulaciones de voz. Luego, viendo la escena desde una óptica menos romántica, he pensado en que tal vez la grandota rubia tetuda que le esperaba en la esquina no era su prima y que probablemente la llamada estaba poniendo una venda en los ojos de una mujer. O tal vez al otro lado la escena es similar y un hombre en silencio la observa hablar con su marido y calcula el tiempo que han ganado para seguir alargando la noche. Y quizás la tetuda a su vez acaba de enviar a su pareja en Copenhague un mensaje diciendo lo bien que se lo pasa con sus amigas en Barcelona y lo mucho que le echa de menos.
Quién soy yo para juzgar a ninguno de ellos…
La noche es para los vivos, de los demás se encarga el sol.

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