Al fin solo.
Necesitaba sudar en chandal la tristeza del fraude de la lencería blanca y el orgullo negro, las palabras melosas y los hechos hirientes, las facturas ajenas sin apechugar con las propias, los bailes danzones y las trituradoras de futuros. Quiso perdonarse aunque aún no sabía qué. Meneó la cabeza mientras se recolocaba el paquete.
-“Estos calzoncillos Bolce&Banana del mercadillo me aprietan los huevos” – se dijo.

De lejos parecería un garrulo de pueblo, de cerca le quemaba sentir la doble moral de valorar lo sublime y necesitar lo terrenal. Volvió a hablarse a sí mismo, cosa que no todos entienden o valoran pero que él hacia con frecuencia. Respira, macho. Siente como una alegría el hecho de ser diferente. Siente también la envidia por lo que no tienes y gestiónala con sabiduría. Ya lo sabes. La Luz está sólo para que camines de un lugar a otro, para hacer de su búsqueda un camino… Y no para que te regodees en lo perdido y su oscuridad, ni en la ceguera que da creerse poseedora de la Luz en las cumbres nevadas. Vive. Triste, tal vez ahora. Pero vive, joder. Haz tu magia, es tu responsabilidad, brilla hasta las últimas consecuencias. Aunque sientas que no hay corriente eléctrica que te ilumine… Y te quedes sin batería en el móvil, hay vida más allá del whatsapp y de xvideospuntocom. Es la hora de brillar como la bola negra en el tapiz de los billares. Un golpe seco, certero y al agujero. Y a empezar otra partida.

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