El día que partió rumbo a La Habana volvió a asomarse al puente que unía la casa de sus padres con el jardín, contemplando los carros que atravesaban su calle en dirección al puerto. Observó una vez más cómo las ruedas se hundían en los charcos de agua que se formaban entre los adoquines.

“Irrompibles”. Susurró satisfecha y emocionada, de forma casi inaudible.

-“Fíjate”-le había dicho su madre mientras paseaban señalando hacia el empedrado. Habían pasado años pero aún podía revivir aquel momento con total nitidez. Aquella sensación de desamparo cuando su madre le soltó la mano, el miedo a ser aplastada por las ruedas de lo carros o los cascos de los caballos. Las miradas lascivas de los marineros que iban o volvían del burdel de doña Leo con su “Carabassa” centenaria en la puerta. Y sobre todo aquel olor a orina y a podrido de los charcos de la calle.

“Mira, hija”-le dijo mamá agachándose junto a un charco con los ojos enrojecidos por la emoción. Las fulanas de doña Leo las observaban con compasión: pobre marquesa, tan rica, tanta casa con jardín… y agachada con su hija, loca de contenta donde hemos vaciado la escupidera.

“Ven, mi niña”-le dijo su madre con más urgencia que cariño-“fíjate bien”.

Ella pudo ver en el agua de los adoquines el reflejo de la cúpula de la Basílica de la Mercè con la Santa patrona flotando sobre el cielo de la ciudad. Fue un momento revelador. Su madre asintió orgullosa.

“Recuerda siempre que el mundo está lleno de espejos irrompibles” -añadió la marquesa besando a su hija en la frente.

Pocos días más tarde, su madre se quitó la vida arrojándose al vacío. El resto de la historia ya es una leyenda que se encargaron de transmitir las putas de la Carabassa. Que si la hija cuando creció era amante del alcalde de Barcelona, que si había conseguido un decreto por el que los adoquines de aquella calle donde su santa madre se había matado no serían sustituidos en los siguientes 100 años…

El caso es que hoy, 2021, esta es la única calle 100% adoquinada de Barcelona. Y aún sigue estando llena de espejos irrompibles.

error: Alerta: Contenido protegido. Si necesita algún texto o fotografía contacte con www.emiliagalindo.com