A veces el sol se esconde en una farola. Da para el titulo de un cuento; seguramente Coelho encontraría en ello motivos esotéricos y telúricos que darían para libros de auto ayuda con ventas millonarias… Yo simplemente disfruto de esa belleza (que dicen que es un accidente) en pequeñas dosis ante mis ojos, en absurdos juegos de perspectiva que simplemente te recuerdan que soy una insaciable buscadora de luz… Y sabiendo que jamás escribiré ningún relato con este título. Ni muy probablemente con ningún otro. Pero por el camino, atesoro títulos, imágenes, historias, complicidades y algún que otro momento de luminosidad hiriente.

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