Estar incrustándole un recuerdo a su futuro y sentir el vértigo de la responsabilidad de verme reflejada en su pupila. Me pregunto… ¿Te he dicho alguna vez cómo y cuánto te quiero? ¿Lo hago suficientemente bien? ¿Estoy como y cuándo me necesitas? ¿Te lo demuestro? Qué suerte tenerte. Qué suerte.

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