Mujeres que te miran de arriba a abajo y sus ojos te juzgan.

Mujeres que te miran con prepotencia por encima del hombro y otras que lo hacen desde el abismo de la caída al suelo. Miradas que menosprecian, etiquetan y juzgan por tu aspecto, tu actitud, posible competencia o tu supuesta inteligencia.

Miradas escrutadoras que escapan de la admiración y respeto que la mía siente por otras mujeres (en mi vida y fuera de ella) que destacan más que yo en cualquier sentido y disciplina. Sí, mirada imperfecta (como yo) miope y ojerosa, pero atenta. Capaz de captar la sutileza de la amargura de lo cotidiano y también la fuerza que se esconde tras las armaduras que todas llevamos: siendo quien somos y siendo como somos.

Mirar y ver no siempre es fácil pero cuando lo consigues y te devuelven la mirada algo te arrulla dentro, te da calor, te hace sentir viva.

Este @alicepasquini va en particular para una de esas mujeres a las que admiro y quiero.

error: Alerta: Contenido protegido. Si necesita algún texto o fotografía contacte con www.emiliagalindo.com