En la plaza nueva todo es viejo, especialmente mi capacidad de seguir esperándote. Tal vez no vuelvas, quizás nunca viniste en realidad pero sé que en la forma de mis hombros de hombre solo y cansado se dibuja un arco del triunfo donde queda aún la fuerza y la ilusión para seguir viniendo cada día a ver pasar las horas de tu ausencia.

error: Alerta: Contenido protegido. Si necesita algún texto o fotografía contacte con www.emiliagalindo.com